Cuarzo para Piedra Aglomerada
El cuarzo para piedra aglomerada es el árido que constituye la mayor parte en peso de las superficies de cuarzo de ingeniería unidas con resina. En la fabricación de encimeras de cocina, superficies de baño y placas de revestimiento determina la dureza, la resistencia a la abrasión y la textura visual del material. El empleo conjunto de fracciones gruesas, medias y finas junto con una carga micronizada permite obtener una placa densa y sin porosidad.

La piedra aglomerada se produce mezclando árido de cuarzo con resina de base poliéster o acrílica junto con pigmentos, prensando la mezcla por vibrocompactación al vacío y curándola posteriormente. Como el cuarzo representa la mayor proporción en peso, el árido determina de forma directa la dureza y el comportamiento frente a la abrasión de la placa final. Con una dureza Mohs de 7 y una densidad de 2,65 g/cm³, el cuarzo permite obtener una superficie más homogénea y menos porosa que la piedra natural. Esa estructura eleva la resistencia al rayado y a las manchas de la placa.
La distribución del tamaño de grano resulta determinante en la fabricación de piedra aglomerada tanto en el plano técnico como en el económico. Añadiendo carga de cuarzo micronizado junto a las fracciones gruesas, medias y finas se rellenan los huecos entre granos; así aumenta la densidad de la placa y desciende el consumo de resina. Dado que la resina es el componente más caro de la fórmula, una granulometría correcta influye directamente en el coste de producción. Al mismo tiempo, la reducción de la porosidad disminuye la absorción de agua y contribuye a mantener la higiene de la superficie.
La limpieza y el estado de humedad del árido determinan la calidad de la unión entre la resina y el grano. La arcilla y el polvo fino que permanecen en la superficie del grano debilitan la adherencia de la resina, lo que puede provocar pérdida de resistencia en la placa y defectos superficiales con el tiempo; por ello se emplea material lavado y secado. La constancia de color es otro criterio importante: las diferencias de tono entre lotes generan desviaciones de color visibles entre placas fabricadas en una misma serie. Las fracciones de grano grueso aportan un aspecto veteado y moteado, mientras que las fracciones finas producen una textura más homogénea.
Principales aplicaciones
- Fabricación de encimeras de cocina e islas
- Encimeras de baño y paneles de lavabo
- Fabricación de placas (slabs) de piedra aglomerada
- Placas de revestimiento de suelo y pared
- Terrazo y superficies aglomeradas con resina
- Peldaños de escalera, vierteaguas y rodapiés
- Colada con resina y aplicaciones de relleno decorativo