Cuarzo Refractario
El cuarzo refractario es el árido de base sílice empleado en la fabricación de revestimientos de hornos, cubas y cucharas que trabajan a alta temperatura. El punto de fusión del cuarzo, que alcanza los 1710°C, y su estabilidad volumétrica a alta temperatura constituyen la base de los ladrillos de sílice, los morteros apisonables y los revestimientos monolíticos. Seyman Maden suministra a los fabricantes de refractarios cuarzo en distintas fracciones, desde el árido grueso hasta el material fino de matriz.

Los materiales refractarios son elementos constructivos que protegen las superficies en contacto con metal fundido, vidrio y gases a alta temperatura. Los refractarios de base sílice son uno de los grupos más extendidos de esta familia y su materia prima fundamental es el cuarzo de alta pureza. El punto de fusión del cuarzo de 1710°C, su baja conductividad térmica y su capacidad para mantener la forma bajo carga a alta temperatura lo convierten en la opción preferida en unidades que operan de forma continua a temperaturas elevadas, como las baterías de coque, las bóvedas de los hornos de vidrio y las estufas de aire caliente. En estas unidades la vida útil del revestimiento depende directamente de la pureza de la materia prima.
La propiedad más importante que se exige al cuarzo refractario es un bajo contenido de impurezas con efecto fundente (flux). Los óxidos alcalinos, la alúmina y los compuestos de hierro reducen la temperatura de reblandecimiento de la matriz de sílice, limitan la temperatura de servicio del revestimiento y provocan deformaciones prematuras. Por ello los fabricantes de refractarios trabajan con fuentes de alto contenido de SiO₂ y bajas impurezas. La materia prima extraída por Seyman Maden de su propia mina pasa por las etapas de lavado, secado y cribado, y se procesa con valores de SiO₂ superiores al 98 % y de Fe₂O₃ inferiores al 0,1 %; las necesidades específicas de pureza y fracción de cada aplicación se definen junto con el fabricante.
En las formulaciones refractarias la distribución del tamaño de grano es tan determinante como la pureza química. El árido grueso, el grano de tamaño medio y el material fino de matriz se combinan de forma escalonada para obtener un empaquetamiento denso, lo que reduce la porosidad del producto final y aumenta su resistencia mecánica. El ladrillo de sílice, el mortero apisonable para hornos de inducción, el refractario colable y las masillas de reparación se preparan siguiendo este principio. Seyman Maden ofrece una gama amplia que va desde fracciones de cuarzo granular grueso, del orden de 3-5 mm, hasta el cuarzo micronizado, lo que permite al fabricante abastecerse de todos los escalones de su propia fórmula desde una única fuente.
Principales aplicaciones
- Fabricación de ladrillo refractario de sílice
- Revestimientos de bóveda para baterías de coque y hornos de vidrio
- Revestimientos de estufas de aire caliente (hot blast stove)
- Mortero apisonable para horno de inducción (ramming mass)
- Materiales de revestimiento para crisoles, cucharas y tundish
- Árido para refractario monolítico colable (castable)
- Morteros refractarios, morteros de solera y masillas de reparación